¿Cual es tu problemática?:

 

DEPRESIÓN

La tristeza es una emoción básica del ser humano que aflora ante la pérdida de un ser querido, de objeto con un valor significativo para nosotros, ante un incumplimiento de una expectativa que nos habíamos fijado, ante una decepción, etc. La tristeza se experimenta a lo largo de nuestro ciclo vital de manera frecuente sin que esto suponga problema alguno.

Sin embargo, cuando la tristeza permanece (aproximadamente más de dos semanas), se une a otros síntomas e interfiere en nuestro funcionamiento diario, es probable que nos encontremos ante un trastorno depresivo. Si este es tu caso, llámame, te ayudaré a superarlo. La ayuda profesional es imprescindible en estos casos ya que en caso de no solicitarla, se agrava produciendo en la persona que la padece consecuencias tan graves como el suicidio.

Para más información acerca de la tristeza y la depresión puedes leer el siguiente artículo: La Depresión en Adolescentes, Entrevista de El Universal a Eugenia Vicente.

DESMOTIVACIÓN

Todos nos hemos sentido desmotivados en diferentes momentos de nuestra vida.
La desmotivación merma nuestra iniciativa incluso en actividades que nos gratifican, e influye en distintas áreas de nuestra vida: familiar, laboral y social. En ocasiones  produce crisis existenciales que nos hacen cuestionar el verdadero sentido de nuestra vida.
La desmotivación se caracteriza principalmente por la pérdida de energía e ilusión y  va unida en muchas ocasiones al sentimiento de culpabilidad. Perdemos el entusiasmo y atractivo por aquello que nos rodea y nos supone un gran esfuerzo iniciar o realizar cualquier actividad.

¿Por qué surge la desmotivación?

La desmotivación no hay que contextualizarla como algo negativo sino justo al contrario. Nos está indicando que es el momento oportuno de introducir cambios o novedad en nuestra vida.

¿Qué situaciones pueden ser las causantes de este estado interior?

Puede que los objetivos que tienes a diario estén por debajo de tus capacidades. O al contrario, las metas impuestas son a gran escala y estamos perdidos en el camino. También influye el tipo de relaciones con las que nos rodeemos diariamente. Si las relaciones que mantenemos nos aportan poco o nada, critican a menudo o se quejan sistemáticamente, la desmotivación aparece sin casi darnos cuenta. Es determinante el estilo de pensamiento: si crees que no puedes proponerte aquello que deseas, que no te lo mereces o ves el lado negativo de las cosas, la desmotivación aparecerá ante la falta de confianza y autoestima.

Si sientes que tu vida se está haciendo monótona y te sientes desilusionado, si tienes miedo o inseguridad de introducir cambios, llámame y te ayudaré a dar lo mejor de ti.

NEGATIVIDAD

La negatividad es un estado de malestar suscitado por la visión negativa que tiene la persona acerca del mundo, de sí mismo y del futuro.
Se expresa en forma de pesimismo, desesperanza, resignación, queja o crítica hacia los demás. Cuando algo no va bien en nuestro interior, nuestra actitud ante la vida es el reflejo.
El estado de negatividad se retroalimenta de pensamientos negativos y creencias desajustadas pero también de todas aquellas conductas que hacemos por inercia, por demanda excesiva o que hacemos sin encontrarle auténtico sentido.
Si este estado se mantiene por un tiempo prolongado, la depresión y la ansiedad se instaurarán siendo más complicado y prolongado su tratamiento.
Si tus interpretaciones generalmente son negativas, si sientes que la vida te trata mal, si la injusticia es una palabra a la que recurres demasiado, si crees que tienes mala suerte en tus relaciones o incluso si tu cuerpo enferma con frecuencia, llámame y juntos iniciaremos el cambio.

INDECISIÓN

¿Pasas mucho tiempo debatiendo si hacer una cosa u otra? ¿La indecisión te atrapa y tienes miedo a elegir, a equivocarte? ¿Haces otras cosas y dejas para después lo que sabes que es prioritario?
La indecisión por sí misma no es algo negativo, nos ayuda a no precipitarnos y a examinar detenidamente las opciones antes de decidirnos. Sin embargo, se convierte en un problema cuando se aloja en nosotros de manera frecuente y prolongada en el tiempo impidiendo así que no nos decidamos, lo que hace que también aumente nuestro malestar de manera significativa.
Las personas indecisas por lo general tienen un bajo estado de ánimo que les hace centrar la posible decisión en un cúmulo de errores y les cuesta creer o confiar en las ventajas de una nueva decisión. Suelen tener una baja tolerancia a la frustración y el error es categorizado como algo muy negativo de lo que hay que intentar alejarse. Las personas que suelen ser indecisas por lo general, no se dan cuenta de que las decisiones que tomaron tiempo atrás  están influyendo positivamente en su presente, y que los riesgos que creyeron asumir, o no ocurrieron o no fueron tan importantes como pensaban.

Muy a menudo queremos escoger la opción perfecta (sin desventajas) y eso no existe. No hay solución o decisión perfecta sino aquella que es más adecuada, es decir, la que más ventajas tiene.

Anímate a decidirte si sabes o crees que eres una persona indecisa y si quieres empezar a no serlo tanto. Utilizaremos distintas técnicas conductuales y de resolución de problemas que te ayudarán a ser una persona más decidida y confiada. ¿Empezamos?

INSOMNIO

El sueño es una necesidad y si no le damos prioridad o suponemos que no tiene tanta importancia el hecho de no dormir bien, estamos equivocados. Cada vez hay más personas que sufren insomnio (1 de cada 5) y cada vez más se suele retardar la búsqueda de ayuda profesional. No dormir bien se está convirtiendo prácticamente para muchas personas en “algo casi normal” en nuestros días debido a nuestro ritmo de vida actual. Pero justo al contrario. En un día a día tan demandante y cargado de obligaciones, ¿nos podemos permitir quitarle importancia al hecho de no dormir bien?
El insomnio frecuentemente es un síntoma de estados emocionales alterados. Dependiendo del tipo de insomnio, pueden estar influyendo distintos trastornos anímicos:

  • Insomnio de conciliación: Si tardamos al menos 1 hora o más en conciliar el sueño al irnos a la cama.
  • Insomnio de despertares múltiples o de mantenimiento: Conciliar el sueño no nos supone ningún problema pero nos despertamos a menudo por la noche y cuando lo hacemos invertimos bastante tiempo en dormirnos de nuevo.
  • Insomnio de despertar precoz: No existen problemas con la conciliación del sueño y no hay despertares múltiples por la noche, sin embargo, cuando nos despertamos por primera vez es a una hora muy temprana y ya no podemos volver a conciliar el sueño.

Distintas investigaciones confirman que tanto el insomnio de conciliación como el insomnio de despertar precoz están relacionados con problemas de ansiedad y el insomnio de mantenimiento con trastornos depresivos.
El tratamiento del insomnio persigue un único objetivo: conseguir un sueño de calidad, es decir, un sueño reparador. Estar descansados en el momento de ponernos en pie es más importante que el número de horas dedicadas al sueño. Para conseguirlo, en primer lugar debemos “apagar el sistema de alarma” que de manera habitual tenemos encendido a lo largo del día. Esto se consigue con distintas técnicas fisiológicas y cognitivas que ayudan a estimular el sistema parasimpático.
Si quieres ganar calidad en el sueño y sentirte con más energía en el momento de comenzar el día, llámame. Realizaremos un estudio de tu sueño a través de registros y con la puesta en práctica de distintas pautas lograrás vencer tu insomnio.

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