¿Cual es tu problemática?:

 

ANSIEDAD

Si tu mente habitualmente se enfoca hacia un futuro negativo y amenazante y te cuesta centrarte y vivir el presente, es posible que presentes o desarrolles un trastorno de ansiedad.

Dentro de los trastornos de ansiedad se engloban una serie de problemas que en caso de no tratarse a tiempo pueden generar sufrimiento y condicionar tu vida de manera negativa impidiéndote vivir la vida que deseas.
Si sientes que estás pasando por algunos de los problemas que detallamos a continuación, llámame y te ayudaré.

ESTRÉS

Nuestro organismo es eficiente ante situaciones de alta demanda en nuestro día a día ya que nos dota de una energía extra para hacerle frente. Pero cuando este nivel de demanda se mantiene por mucho tiempo, empieza a ser perjudicial porque comenzamos a sentir molestias físicas (dolor de cabeza, dolor abdominal, tensión muscular, cansancio físico, etc.), problemas emocionales (irritabilidad, tristeza, desgana, etc.) y problemas cognitivos: déficit de atención, falta de concentración y bloqueos).
Si en estos momentos te sientes estresado, incapaz de hacer frente a la situación y te cuesta tomar decisiones, puedo ayudarte a gestionar mejor tus emociones para sentirte así más confiado y capaz de atender las diferentes situaciones de tu día a día.
Si deseas saber más sobre el estrés lee este artículo pulsando aquí.

PREOCUPACIÓN CRÓNICA

La preocupación es un recurso mental que nos ayuda a examinar y analizar con atención un problema. Ésto nos permite encontrar a posteriori la solución más adecuada.

En cambio, cuando la preocupación es continua (rumiación), se refiere a acontecimientos con baja probabilidad de ocurrencia y nos sentimos atrapados por ella con sentimientos de tristeza, nerviosismo o culpabilidad sin encontrar solución, estamos ante una preocupación patológica.
La rumiación mental funciona como mecanismo de evitación en la toma de decisiones (se evita asumir riesgos o posibles consecuencias negativas) y se produce con más probabilidad en las personas que tienen dificultades para tolerar la incertidumbre o que son más perfeccionistas o inseguras.

Si sientes que te preocupas fácilmente,  que no avanzas ante una situación y percibes solo las consecuencias negativas como muy probables, déjame ayudarte. Analizaremos los pensamientos irracionales que focalizan tu atención en las consecuencias negativas. Aprenderás técnicas de relajación y resolución de problemas que te ayudarán rebajar tu ansiedad y sentirte más tranquilo y confiado.

OBSESIONES – COMPULSIONES

Las obsesiones pueden manifestarse en forma  pensamientos, dudas, preocupaciones y temores. El rasgo principal de una obsesión es la frecuencia con la que asaltan nuestra mente y la imposibilidad de apartarla produciendo así un gran malestar.  El contenido de las obsesiones puede ser diverso: orden, limpieza, accidentes, relaciones de pareja, etc. Generalmente a estos pensamientos obsesivos les suele acompañar conductas recurrentes y repetitivas (compulsiones). Las compulsiones actúan rebajando la ansiedad que nos produce el pensamiento obsesivo porque neutralizan las consecuencias negativas del contenido de la obsesión. Se entra así en un círculo vicioso de difícil salida.

El T.O.C se asocia a ciertas características de personalidad: rigidez mental, neuroticismo, alto nivel de exigencia y perfeccionismo.

Si crees que puedes presentar esta problemática, puedo ayudarte a través de distintas técnicas, a dismuir la frecuencia de las obsesiones y compulsiones rebajando de forma significativa la ansiedad.

La Terapia Cognitivo-Conductual es la terapia más eficaz para el tratamiento del T.O.C.

EXPERIENCIAS TRAUMÁTICAS

Cuando una persona vive o presencia una experiencia con fuerte impacto emocional desarrolla un estrés agudo. Acontecimientos negativos como una violación, maltrato físico o psíquico, una catástrofe natural o acto de terrorismo, etc. pueden causar consecuencias psicológicas de mayor o menor grado dependiendo de los mecanismos de afrontamiento de la persona. Si los síntomas del estrés agudo se prolongan un mes después del suceso, sus síntomas se intensifican y repercuten en la vida diaria de la persona que ha presentado el trauma, estaríamos hablando del Trastorno de Estrés Postraumático. Además de los síntomas característicos del estrés (ver artículo estrés) el TEPT presenta unos síntomas singulares que resumimos a continuación:

  • Reviviscencia del trauma: la persona revive el trauma a través de recuerdos, pesadillas o pensamientos asociados al acontecimiento traumático. La re-experimentación del trauma genera un malestar muy intenso.
  • Evitación- negación: después del suceso traumático la persona afecta evita cualquier situación o estímulo asociado al trauma. En casos potencialmente traumáticos  se produce la disociación: mecanismo de defensa que censura una parte o la totalidad de lo ocurrido para evitar un sufrimiento intenso.
  • Hipervigilancia: se manifiesta a través de sobresaltos repentinos e irritabilidad exagerada. Es frecuente que las víctimas presenten a menudo una percepción errónea y generalizada del peligro ante estímulos ambientales.
  • Presencia de culpabilidad y/o vergüenza: la víctima del suceso traumático puede sentirse culpable por la ocurrencia del suceso o por algún error que sienta haya cometido en esa situación. También es posible culpabilizar a los demás acerca de lo ocurrido.
  • Frialdad o indiferencia emocional: existe pasividad ante situaciones de contenido emotivo o poca afectividad ante personas significativas en el entorno familiar.

Si has pasado por una experiencia que te ha resultado traumática, te ayudaré a procesar el suceso traumático a través de EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento a través de los Movimientos Oculares). Es el procedimiento que mejores resultados ofrece ante el Trastorno de Estrés Postraumático. Recomendado por la OMS.

PÁNICO – MIEDOS

El miedo es una emoción básica que permite a nuestro organismo escapar o huir de una situación amenazante. Para saber más leer artículo sobre el miedo.

Una fobia es un miedo intenso ante un estímulo o situación que no presenta peligro ni es amenazante. Las fobias pueden originarse debido a una experiencia negativa con el estímulo fóbico o también por la observación de las reacciones que otras personas han tenido ante él. Las fobias también se aprenden.

El pánico es una respuesta de miedo intenso. La amenaza se encuentra en la percepción que el sujeto tiene de muerte inminente. Las sensaciones fisiológicas del pánico son muy intensas: hiperventilación, taquicardia, mareo y sudoración entre otras. También se produce sensación de irrealidad y despersonalización. Cuando una persona presenta por primera vez una crisis de angustia o pánico, su vida puede verse afectada de forma importante. Suele desarrollar una fobia a sus propias sensaciones las cuales percibe como el comienzo de una nueva crisis. Igualmente puede desarrollar agorafobia (miedo a lugares abiertos en los que es difícil escapar o pedir ayuda).

Existe un amplio número de fobias: a espacios cerrados o abiertos, a animales, a las alturas, a volar,  relacionarte con otras personas, etc.

El tratamiento de elección es la exposición ante el estímulo o situación temida. Esta exposición se realiza de forma gradual y a través de técnicas cognitivas y de relajación.

Si presentas algún tipo de fobia o si has presentado alguna vez una crisis de pánico y ésta condiciona tu vida, llámame y te ayudaré a vencer tu miedo y a normalizar tu vida.

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